T. ABC VIGO - I.E.S. CORUXO F.S.
T. ABC VIGO - I.E.S. CORUXO F.S.

El Talleres ABC, fundado por familiares y amigos en 1988, es hoy el referente del fútbol sala vigués y aspira al ascenso a Segunda B

El fútbol sala vigués conoció con el Cometal Celta en 2006 el fulgor de la División de Honor y la frustración de su desaparición. En el extremo contrario se sitúa el Talleres ABC, un club fundado por amigos que ha ido creciendo poco a poco durante tres décadas. Paso a paso, pero siempre con coherencia, ahora sitúa su objetivo en Segunda B.

El Talleres ABC I.E.S. Coruxo colidera su grupo por primera vez en sus tres campañas de recorrido en Tercera División. El ascenso a Segunda División B, que premia directamente al campeón, es todavía un horizonte lejano. Pero la directiva lo contempla como hipótesis y se lo toma con seriedad. "Trabajamos para que el equipo, si lo consigue dentro de la pista, no se sienta defraudado fuera de ella", anticipa el vicepresidente, Pachi Comesaña.

El Talleres ABC ejerce como referente del fútbol sala vigués después de que el Bembrive de las hazañas coperas no pudiese soportar más las angustias económicas. El equipo de la entidad menor, que llegó a militar precisamente en Segunda B, juega ahora en Preferente.

Atrás quedan otros proyectos que intentaron proporcionar un referente común al rico tejido de equipos, practicantes y aficionados de este deporte en la ciudad. Algunos de tanto renombre como el Olivo Vitrasa de Pitu, Cameselle, Santos o Miguelón, que acarició el ascenso a Segunda a comienzos de siglo. O tan prometedores como el Vigo F.S., cuya recorrido se vio frustrado por la fusión en 2006 con el Barcel Euro Puebla lucense. Aquel híbrido, denominado Celta Cometal, laminó la plantilla propia a cambio de una aventura tan breve como ruinosa en División de Honor; una sola campaña que dejó deudas y amarguras.

Mientras, un club fundado por familiares y amigos escribía su historia a la sombra. Pachi y su hermano Miguel, el presidente, se reunieron con otros familiares y amigos como Javier Tid, Eduardo Alonso o Quique Guenaga (actual delegado de la Federación Gallega en Vigo) una tarde de 1988. Jugaban en diferentes equipos y querían juntarse. De aquel encuentro nació el Coruxo F.S. Debutaron en la competición de la Agrupación Deportiva Coruxo, ascendiendo a Primera y logrando el título al año siguiente. Desde la Federación Gallega les invitaron a disputar la categoría provincial. Cuando tiempo después se logró el ascenso a Liga Autonómica, los veteranos fundadores se retiraron de las canchas y se limitaron a las labores directivas. El equipo ganó en 2012, 2013 y 2014 el título de la Autonómica Sur. Dos veces debió renunciar al ascenso por falta de financiación. En 2015 al fin pudo subir a Tercera, donde ha quedado décimo y séptimo.

La estructura institucional y deportiva del club ha ido variando en el tiempo. El Coruxo F.S. llegó a integrarse en el Coruxo F.C., convirtiéndose en una sección de la entidad de O Vao durante un lustro. Cuando el club futbolístico decidió desandar el camino, ya no se podía recuperar la antigüa denominación. Se produjo entonces una fusión con La Peña y posteriormente un acuerdo de colaboración con el I.E.S. Coruxo, movimientos que han conducido al formato actual. El Talleres ABC aporta a esta unión el equipo sénior masculino y cuatro femeninos (dos infantiles, un cadete y un sénior); el I.E.S. Coruxo funciona como cantera masculina, con doce formaciones.

Todo este entramado culmina en el Talleres ABC Vigo de Tercera División. El entrenador, Santi Domínguez, maneja una plantilla con apenas 20 años de edad media, formada por vigueses: Bruno, Pablo Parra, Fiou, Josué, Samu Fernández, Oli, Pablo Martínez "Pumu", Gabriel, Abalde y Portillo. Gustavo (Ourense), Nave (O Parrulo) y Martínez (Pizarras Los Tres Cuñados) son los únicos foráneos, chicos fichados aprovechando su mudanza a Vigo por estudios. Con este ilusionante material hila el Talleres sus sueños; de momento, cinco victorias y una derrota alimentan su aspiración en dura competencia con A Estrada, Culleredo, Ourense y Pazos de Borbén. "Será difícil ascender. Pero sería triste no poder hacerlo si los chicos lo logran. Si es posible, lo intentaremos", insiste Pachi Comesaña, uno de los que participó en aquella tarde de parto en 1988. La criatura sigue creciendo.

 

Recomendar esta página en: